De campeón del pueblo a "Nueva Criatura": Tito Trinidad cuelga los guantes para levantar la Biblia
Todos conocemos sus ganchos de izquierda y sus banderas de Puerto Rico ondeando en el ring. Pero hoy, Félix "Tito" Trinidad pelea una batalla diferente. En una reveladora entrevista, el ídolo boricua confiesa que el "viejo Tito" quedó atrás y ahora su mayor victoria es ser un predicador de la Palabra de Dios.
Si cierras los ojos, puedes escuchar los gritos de "¡Tito, Tito!" que paralizaban a Puerto Rico cada vez que subía al cuadrilátero. Pero el hombre que se sienta hoy frente a las cámaras de Buenas Nuevas Live tiene un brillo distinto en los ojos. Ya no busca noquear a un oponente, sino levantar a los caídos.
"Soy una nueva criatura"
Con la humildad que siempre lo caracterizó, Tito fue contundente al definir su presente: "El viejo Tito Trinidad, el boxeador, ya pasó. Hoy día, Juan Félix Trinidad García es una nueva criatura en el Señor".
Aunque creció en el evangelio y sus padres le enseñaron la fe desde niño en la iglesia pentecostal, Tito admite que hubo momentos donde, aunque temía a Dios, no estaba congregado. Pero Dios tenía un plan.
El día que Yiye Ávila tocó a su puerta
Uno de los momentos más conmovedores de la entrevista fue cuando recordó su primera derrota profesional ante Bernard Hopkins en 2001. Fue un golpe duro para él y para todo el país. Pero en medio de ese dolor, ocurrió un milagro silencioso.
Tito reveló —posiblemente por primera vez en público— que tras esa derrota, el legendario evangelista Yiye Ávila y el cantante Roberto Orellana fueron hasta su casa. "Oraron por mí y por mi esposa... esa oración llegó bien fuerte a mi corazón. Ese día marcó mi vida", confesó emocionado.
El nuevo "round" de su vida
Hoy, a sus 52 años, Tito no extraña la fama del boxeo. Ahora se le ve cantando en la iglesia y dando sus primeros pasos como predicador. "Me visualizo como un predicador que lleva la Palabra a donde Dios me envíe", aseguró.
Incluso aprovechó las cámaras para hacer lo que mejor sabe hacer ahora: interceder. Pidió oración por Rafael Castro Dones, un joven luchando contra el cáncer, demostrando que su fe no es teórica, sino activa y llena de compasión.
Tito cerró con un consejo de oro para la juventud y sus fanáticos: "Pídele a Dios con fe, no dudes. Si yo pude, tú también puedes. Busca al Señor en espíritu y en verdad".
El campeón del pueblo sigue siendo campeón, solo que ahora su corona es eterna.